EL DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD

El concepto de desarrollo de la personalidad puede describirse como el proceso vital por el que transcurre todo individuo donde se establecen unas bases y directrices de carácter y comportamiento determinadas a partir de las cuales se conforman los rasgos, valores y formas de funcionamiento organizados y estables en el tiempo de dicha persona.

Estos mecanismos suceden como referencia para la persona en sus interacciones con el contexto (ambiental o físico e interpersonal o social) en el que se desenvuelve habitualmente.

Las 5 etapas del desarrollo de la personalidad

Para establecer una cronología de las etapas del desarrollo de la personalidad resulta interesante partir de la clasificación de las principales etapas vitales.

  •  Los primeros momentos.
En el momento en el que un bebé nace no podemos considerar que tenga una personalidad marcada, ya que el nuevo individuo no ha tenido experiencias concretas que le hagan ser, pensar o actuar de una manera determinada. Sin embargo, según pasan los días podemos ver como el niño o la niña tiene una tendencia a comportarse de una manera determinada, por ejemplo, podemos observar si llora mucho o poco, cómo se alimenta, si responde al tacto con miedo o con curiosidad, entre otros.

Estas primeras características forman parte de lo que se llama temperamento, el cual forma parte de la construcción innata de la persona y que posteriormente puede ser moldeado mediante el aprendizaje. El temperamento tiene base biológica y proviene principalmente de la herencia genética de nuestros antepasados, por tanto, se trata de un componente primigenio que va a actuar como base para la construcción de la personalidad.

  • Infancia.
A medida que el sujeto va creciendo, va desarrollando poco a poco diferentes capacidades cognitivas y físicas que le van a permitir captar la realidad, empezar a intentar entender cómo funciona el mundo y cómo el propio ser puede influir y participar en el.

Esta etapa se caracteriza por la adquisición de valores, creencias y normas provenientes del exterior, de una manera inicialmente imitativa y poco crítica. La personalidad empieza a formarse según las características del temperamento van siendo confrontadas a la realidad, adquiriendo patrones de comportamiento y maneras de ver el mundo y formándose el carácter.

En esta etapa la autoestima tiende a ser inicialmente elevada debido al alto nivel de atención que se suele prodigar al menor en el entorno familiar. Sin embargo, en el momento de la entrada al mundo escolar tiende a disminuir, debido a que se deja atrás el entorno familiar para entrar en uno desconocido en el que confluyen numerosos puntos de vista.

  • Pubertad y adolescencia.
La adolescencia es una etapa clave en la formación de la personalidad. Se trata de una etapa vital compleja en que el organismo se encuentra en proceso de cambio, al tiempo que se aumentan las expectativas respecto al comportamiento del individuo y este empieza a experimentar diferentes aspectos y realidades.

Se trata de un proceso vital caracterizado por la necesidad de diferenciarse, siendo frecuente que aparezca una ruptura o separación respecto a los adultos al carga y un cuestionamiento continuo de todo lo que hasta entonces se le ha inculcado.

Se aumenta el número de entornos en los que la persona participa, así como el número de personas con la que interactúa, propiciando junto a los cambios hormonales y el aumento en la capacidad de abstracción propia de la maduración cognitiva hará que experimente diferentes roles que le enseñarán lo que le gusta y lo que se espera de él o ella. Se da una potenciación de la búsqueda de vinculación social y aparecen las primeras relaciones. El adolescente busca una identidad propia a la vez que un sentimiento de pertenencia al entorno social, intentando insertarse como parte de la comunidad y del mundo. 

En esta etapa la autoestima tiende a variar producto de las inseguridades y los descubrimientos propios de la adolescencia. A través de la experimentación el adolescente va a ir probando diferentes maneras de ver la vida, quedándose e incorporando algunos aspectos y variando otros. Se busca una identidad propia, búsqueda que con el tiempo desencadena una personalidad diferenciada. 

  • Adultez.
Se considera que es a partir de la adolescencia cuando podemos hablar de una personalidad propiamente dicha, habiéndose forjado ya un patrón relativamente estable de conducta, emoción y pensamiento.

Esta personalidad aún va a variar a lo largo de la vida, pero a grandes rasgos la estructura va a ser semejante salvo que suceda algún acontecimiento muy relevante para el sujeto que le empuje a realizar cambios en su manera de visualizar el mundo. 

En relación a otras etapas vitales, la autoestima tiende a subir y en general el autoconcepto del adulto tiende a intentar acercar su yo real con el ideal, por lo que la timidez disminuye, en caso de haber sido elevada anteriormente. Como consecuencia, deja de tener tanta importancia lo que los demás opinen de uno mismo, y pueden llevarse a cabo actividades que en etapas anteriores darían vergüenza. 

  • Ancianidad.
Si bien en general la personalidad sigue siendo estable, la llegada a la vejez supone la progresiva vivencia de situaciones como la pérdida de habilidades, actividad laboral y seres queridos, cosa que puede afectar en gran medida a nuestra forma de relacionarnos con el mundo. Se registra una tendencia a la disminución de la extraversión y la autoestima. 

Factores que influyen en el desarrollo de la personalidad

El desarrollo de la personalidad se puede ver influido por varios factores o aspectos, tanto ambientales como de la propia persona. Los factores que influyen en el desarrollo de la personalidad son:

  • La herencia

En primer lugar, está la herencia biológica, el cual es la conformación sociobiológica que llevamos al nacer, es el factor innato, es la materia prima de la personalidad, el conjunto de caracteres determinados por los genes que los seres vivos reciben de sus progenitores.

  • El ambiente físico

El desarrollo de  la conducta humana y el espacio vital en el que se desarrolla, es el conjunto de estímulos que condicionan al individuo desde el momento mismo de su concepción, pues se dice que, la influencia de los primeros 2 años de vida sobre la personalidad de un individuo es casi decisiva.

  • La cultura

Este factor, influye en la adquisición de valores, de conocimiento, de idioma y de la fe religiosa que pueda llevar. Estos rasgos son reflejados en sus cualidades, como en su comportamiento, en sus hábitos y en sus costumbres.

Las personas que nacen en una cultura específica están expuestas a los valores de la familia, de la sociedad y a las normas de comportamiento culturalmente establecidas.

  • Particulares experiencias personales

Se refiere a aquellas que surgen como consecuencia de la asociación o contacto continuo con una persona, y aquellas que surgen al azar o de repente. Asimismo, las experiencias traumáticas tienen un efecto significativo en el desarrollo de la personalidad. De tal forma hay que saber sobrellevar las situaciones y lidiar con eventos negativos que nos puedan haber ocurrido.

Teorías sobre el desarrollo de la personalidad

  •  Teoría de la personalidad de Freud 
El comportamiento y la personalidad están vinculadas a la existencia de impulsos que necesitamos llevar a la práctica y el conflicto que supone esta necesidad y la limitación que la realidad supone para su cumplimiento. Se trata de un modelo clínico e internalista. En su primera tópica, Freud proponía que la psique humana estaba estructurada en tres sistemas, un inconsciente regido por la búsqueda de la reducción de tensiones y funciona a través del principio de realidad y un preconsciente en el que los contenidos inconscientes pueden hacerse conscientes y viceversa. En su segunda tópica determina una segunda estructura de la personalidad en la que la psique está configurada por tres instancias psíquicas, el Ello, el Yo y el Superyó. El Ello es nuestra parte más intuitiva que rige y dirige la energía interna en forma de impulsos y de la cual parten todas las demás estructuras. El Yo sería el resultado de la confrontación de los impulsos con la realidad, siendo una estructura mediadora y en continuo conflicto que emplea diferentes mecanismos para sublimar o redirigir las energías de los impulsos. El Superyó o la parte de la personalidad que viene dada por la sociedad tiene como principal función juzgar y censurar las conductas y deseos que no son socialmente aceptables. 
  • Teoría de la personalidad de Jung 
Jung proponía que la personalidad estaba configurada por la persona o parte de nuestra personalidad que sirve para adaptarse al medio y que se relaciona con lo que los demás pueden observar y la parte en que se incluyen aquellos elementos del Yo que no resultan admisibles para el propio sujeto. A partir de los arquetipos adquiridos por el inconsciente colectivo (conformado a lo largo de la acumulación de culturas de muchas generaciones) y los diferentes complejos que adoptamos en nuestro desarrollo hacia la identidad, se van generando diferentes tipos de personalidad en función de que las inquietudes se dirijan hacia el interior o exterior (los individuos reflejan distintas clases de personalidad dependiendo de si son más sensitivos o intuitivos y si tienden a centrarse más en pensamiento o sentimiento). 
  • Teoría del desarrollo psicosocial de Erikson
 Esta teoría fue ideada a partir de la reinterpretación de las fases psicosexuales desarrolladas por Freud, en las cuales subrayó los aspectos sociales de cada una de ellas en cuatro facetas principales: enfatizó la comprensión del "yo" como una fuerza intensa, como una capacidad organizadora de la persona, puso en relieve las etapas de desarrollo psicosexual de Freud, integrando la dimensión social y el desarrollo psicosocial, propuso el concepto de desarrollo de la personalidad desde la infancia a la vejez, invesytigó acerca del impacto de la cultura, de la sociedad y de la historia en el desarrollo de la personalidad. Estableció ocho estadios psicosociales: 
1. Confianza vs. Desconfianza: desde el nacimiento hasta los 18 meses de vida, depende de la relación o vínculo que se haya creado con la madre. 
2. Autonomía vs. Vergüenza y duda: desde los 18 meses hasta los 3 años, el niño emprende su desarrollo cognitivo y muscular, comienza a controlar y ejercitar los músculos que se relacionan con las excreciones corporales. 
3. Iniciativa vs. Culpa: desde los 3 años hasta los 5, empieza a desarrollarse muy rápido, tanto física como intelectualmente, crece su interés por relacionarse con otros niños. 
4. Laboriosidad vs. Inferioridad: entre los 6/7 años hasta los 12, muestran interés por el funcionamiento de las cosas e intentan llevar a cabo muchas actividades por sí mismos, con su propio esfuerzo y poniendo en uso sus conocimientos y habilidades. 
5. Exploración de la identidad vs. Difución de identidad: durante la adolescencia, empiezan a mostrarse más independientes y a tomar distancia de los padres, prefieren pasar más tiempo con sus amigos y comienzan a pensar en el futuro. 
6. Intimdad frente al Aislamiento: desde los 20 años hasta los 40, la forma de relacionarse con otras personas se modifica, el individuo comienza a priorizar relaciones más íntimas que ofrezcan y requieran de un compromiso recíproco. 
7. Generatividad frente al Estancamiento: entre los 40 hasta los 60 años, la persona dedica su tiempo a su familia, se prioriza la búsqueda de equilibrio entre la productividad y el estancamiento. 
8. Integridad del yo frente a la Desesperación: desde los 60 años hasta la muerte, el individuo deja de ser productivo. 


Bibliografía:

https://psicologiaymente.com/desarrollo/desarrollo-personalidad-infancia

https://psicologiaymente.com/desarrollo/etapas-desarrollo-personalidad

https://psicologiaymente.com/personalidad/teorias-personalidad 

https://psicologiaymente.com/desarrollo/teoria-del-desarrollo-psicosocial-erikson 

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